¿Cómo socializamos con nuestros hijos a través del juego? Seguimos reproduciendo roles tradicionales que luego trasladamos a la vida adulta? ¿Dejamos que los niños y niñas sean verdaderamente libres para elegir con qué o con quién jugar? ¿O se les orienta desde la infancia hacia sexismos? La manera de socializar a un niño o niña puede afectar su mente de formas positiva pero también negativa provocándole estrés y otros problemas que se deben consultar con un psicólogo especialista en ansiedad.

El juego y los juguetes interesan a los padres desde el mismo momento del nacimiento de sus hijos. Los juegos han conformado -y siguen conformando- un mecanismo de aprendizaje que está presente y se desarrolla de manera significativa en los primeros años de vida. Entonces, los juegos son una forma de sociabilización que ha de ser revisada desde múltiples factores: espacios, roles, tiempos, etc. En definitiva, una manera subjetiva de interpretar  su mundo desde la subjetividad.

La sociabilización del género

La sociabilización del género se inicia con el embarazo y se desarrolla a lo largo de toda la vida de una persona. El juego en la primera infancia ocupa un lugar fundamental en este proceso: niños y niñas no eligen libremente a qué jugar, sino que, muchas veces, tienen una clara influencia marcada por su género. 

La interacción del menor con sus familiares se convierte en un medio de conocimiento y aprendizaje de su entorno. También favorece su sociabilización, relacionada con el aprendizaje del lenguaje, el desarrollo psicomotriz,  la creatividad y las relaciones interpersonales con otros iguales bajo normas de respeto y colaboración.

Educar en la igualdad es una de las tareas que los padres de hoy tienen pendiente si quieren que sus hijos de mayores tengan un buen proceso de desarrollo y sociabilización.

La desigualdad de género

La desigualdad de género, invisible por gran parte de la población, se personaliza en muchas situaciones como la violencia hacia las mujeres, la desigualdad de oportunidades, la diferencia salarial, la falta de conciliación de la vida laboral  y familiar, las renuncias personales de numerosas mujeres, y un largo etcétera que encontramos en la cotidianidad. Los hombres, por su parte, sienten esta desigualdad al verse privados de poder expresar sus sentimientos, los comportamientos de carácter social y sexual. En realidad, todas estas diferencias no benefician ni a niñas ni a niños. Hoy día, la coeducación es el camino hacia  un aprendizaje no sexista, no violento y fundamentado en valores.

La identificación de las niñas y los niños con sus roles dentro de los juegos influye en su manera de interpretar el mundo. La  elección de estos juegos reproduce las desigualdades de género, fomentando unas cualidades en las niñas, tales como el cuidado, la paciencia y otras muy diferentes en los niños, como el valor, la fortaleza, la competencia o la actividad. Debemos fomentar en nuestros hijos e hijas juguetes y juegos que permitan desarrollar actitudes y comportamientos que conduzcan a establecer un nuevo modelo de relaciones sociales basado en la igualdad, en el respeto y la corresponsabilidad entre mujeres y hombres.

Cómo elegir los mejores regalos

  • Que sean pocos, esperados y deseados. Seguros y acordes a su edad.
  • Divertidos, entretenidos, con diversas potencialidades de juego.
  • Que estén libres de prejuicios sexistas
  • Busca libros, juegos, videojuegos y juguetes que potencien la igualdad en la participación, comunicación, interacción y el desarrollo de sentimientos y afectos, sin diferenciación, en niñas o niños.
  • No proyectar distintas imágenes del mundo para unos y otras.
  • Que propicien el juego cooperativo, y actitudes prosociales y no violentas. Elige juguetes que reúnan a niñas y niños cooperando y compartiendo espacios, tanto públicos como domésticos. 
  • Que desarrollen lo creativo, que estimulen la curiosidad, sus intereses. No hay colores de niños o de niñas, solo etiquetas sociales que limitan la creatividad. Elijamos los colores, no dejemos que ellos nos elijan.
  • Algunos que desarrollen el juego tranquilo y otros que necesiten de juegos al aire libre, con actividad física.
  • A veces la publicidad muestra imágenes y valores distintos de los que queremos enseñarles. Regala juguetes que ayuden a promover todas las capacidades y habilidades personales de niñas y niños.

Otros consejos

  • Los niños y niñas aprenden jugando: el juego es libre y espontáneo.
  • No hay juguetes de niños o niñas. Intenta elegir juguetes que reflejen la diversidad de cada persona: somos iguales, somos diferentes.
  • Un mundo más libre y igualitario, libre de prejuicios sexistas.
  • Evita los juguetes, juegos y videojuegos violentos.
  • Educa en la resolución de problemas de forma positiva, constructiva y creativa.
  • Ignorar sus peticiones, pero tampoco decirles que sí a todo.