La definición clásica del orgasmo o clímax viene del griego y significa plenitud, hinchazón. Sin embargo, no hay teoría absoluta sobre qué es el orgasmo, sobre su definición.

Modelos para definir la respuesta sexual humana

A partir del año 1966, el orgasmo se convirtió en un tema central para la ciencia. De hecho, este fue el momento exacto en que el ginecólogo William Masters y la sexóloga Virginia Johnson estudiaron la respuesta sexual humana, es decir, el conjunto de cambios físicos y hormonales que marcan el camino para llegar plenamente al orgasmo, y la describieron en cuatro fases: 

  • Excitación
  • Meseta
  • Orgasmo
  • Resolución

En realidad, Masters se ha convertido en el máximo precursor en estudiar las relaciones sexuales, ya que su estudio físico sobre el comportamiento sexual marcó un punto de inflexión indiscutible en la sociedad, despertando el interés de la población por la sexualidad y la terapia. Concretamente, así es como empezó una mayor apertura del orgasmo -tema tabú hasta entonces- en todos los medios.

Curiosidades sobre el orgasmo

A parte del estudio riguroso de Masters & Johnson, que inició la ciencia de la sexología, hay otros aspectos menos conocidos entorno el orgasmo. Aunque ellos constataron los cambios fisiológicos, no tuvieron en cuenta que en el orgasmo también hay cambios psíquicos, así como el carácter emocional y el cognitivo. Específicamente, este último es el más difícil de objetivar, ya que mentalmente produce en nosotros un tipo de sensaciones y pensamientos –nos puede generar ansiedad, miedo, entre otros- que condicionan futuramente las prácticas sexuales. 

Estas son algunas curiosidades sobre el orgasmo:

  • La gente a veces desconoce los gemidos y otros comportamientos inusuales e involuntarios que se producen a consecuencia del orgasmo: hay personas que lloran, estornudan, o que su cuerpo experimenta convulsiones, desmayos, ataques de pánico, dolores de cabeza, mareos, entre otras reacciones. 
  • La duración del orgasmo: hay diferencias entre el orgasmo masculino y el femenino, siendo este último el que puede llegar a ser más duradero. Por ejemplo, hay mujeres que se han llegado a masturbar unas diez horas seguidas antes de eyacular.  
  • Cómo llegar al orgasmo: hay mujeres que necesitan una estimulación del clítoris, mientras que hay otras que pueden hacer un acto de introducción vaginal, anal y clitoidea y no experimentar nada. 
  • No es la cantidad, sino la calidad: No es compararnos con, sino la máxima experimentación propia. Por ejemplo, no hay que compararse con el cine porno, porque este muchas veces no tiene que ver con la realidad.

En conclusión, cabe decir que no hay una fórmula única para llegar al orgasmo, aunque sí que es cierto que disfrutar depende mucho de la confianza. Por ejemplo, existen orgasmos retrógrados -el hombre alcanza el clímax sexual pero no se produce eyaculación-, personas multiorgásmicas, etc. Por ello, hay que tener amplitud e intentar explorarse, conocerse mejor. De hecho, los hombres que practican más y tienen más orgasmos tienen menor probabilidad de padecer cáncer de próstata, mientras que en el caso de las mujeres esta práctica mejora la zona pélvica, muy importante para tener hijos.