Las TICS

Más de la mitad de los niños menores de dos años juega diariamente con las TICS , tabletas y smartphones suyos o de sus padres. Estos objetos electrónicos táctiles despiertan en ellos una gran curiosidad y ellos al verlos en manos de sus padres imitan el comportamiento de éstos. En Estados Unidos el 75% de los niños mayores de 4 años, tiene su propio teléfono móvil y aquí en Europa la cifra aunque es menor no piensen que es muy diferente. Muchos padres dejan en manos de sus hijos estos terminales electrónicos con el fin de que estén entretenidos mientras ellos se dedican a hacer tareas domésticas, se queden tranquilos un rato o se duerman sencillamente.

Por primera vez en la historia del hombre, una nueva generación conoce mejor el medio que sus propios progenitores. Es por ello que los adultos deben proveerse de conocimientos básicos sobre estos nuevos objetos tecnológicos con el fin de poder educar y acompañar a los menores en la utilización de las Nuevas Tecnologías ( TICS), proporcionándoles unos buenos patrones para su buen uso.

Sin duda que las nuevas tecnologías están contribuyendo a aumentar nuestra calidad de vida, nos facilitan hacer gestiones burocráticas, nos permiten comunicarnos a distancia con nuestros seres queridos ( skipe), nos ayudan a desplazarnos con mayor eficacia ( navegadores google, yahoo..), nos ofrecen un nuevo abanico de entretenimiento personal (videojuegos)…es decir tienen innegables beneficios que han contribuido a su rápida implantación en nuestras hogares, pero también es cierto, que hacer un uso inadecuado de ellos puede implicar graves riesgos para nuestros menores. Pueden desarrollar una adicción a los mismos, una menor socialización o aislamiento, pérdida de interés por otros contenidos muy enriquecedores para su desarrollo ( lectura, juego manual con instrumentos no digitales, retraso en su desarrollo psicomotriz) o ser objeto de manipulación por extraños que navegan por internet en redes sociales. Por ello es necesario que los adultos presten una especial atención a cómo sus hijos utilizan las nuevas tecnologías. Las TICS en menores y bebés

La familia es la estructura social básica. En ella se producen los aprendizajes más valiosos para la vida, durante el proceso de socialización que incluye la enseñanza de valores, significados y normas. La familia es la fuente de autoestima y confianza más importante para nuestros hijos. Los padres debemos fomentar y transmitir los valores fundamentales de : la disciplina, honestidad, libertad, respeto, solidaridad, lealtad, solidaridad o altruismo.

El problema de las tecnologías actuales es que para muchos adultos estas son tan novedosas como lo son para sus hijos, desconocen para que sirven y cómo utilizarlas adecuadamente. Debemos informar a nuestros hijos de los riesgos que pueden correr, enseñarles a hacer un buen uso de estas tecnologías convirtiéndonos en un buen ejemplo para ellos. Cuanto más pequeños sean nuestros hijos más importancia tiene que hagamos uso de las nuevas tecnologías en su compañía. No es nada recomendable dejar a nuestros hijos solos jugando con ellas durante horas sin una supervisión constante. Los niños necesitan ser apoyados por adultos hasta que puedan adquirir un nivel de familiaridad que les permita ser usuarios independientes.

Así pues no debemos apartar a nuestros hijos de las nuevas tecnologías digitales, estas están por todas partes ( colegio, centros deportivos, grandes almacenes, calle, hogares.. etc…) y por lo tanto sería casi una utopía conseguirlo . Los niños tienen que experimentar con el entorno que les rodea, tienen que mirar, tocar, jugar, explorar, probar y relacionarse con otras personas.

Algunas de las herramientas que en el entorno tecnológico digital está facilitando que muchos niños aprendan un entorno simbólico que ningún otro lenguaje ha podido crear. A partir de los 18 meses de vida los niños aprenden que son agentes de acciones que tienen consecuencias positivas y negativas y que esto lo pueden dominar. Es decir, los niños aprenden a ser empáticos y a ver el mundo desde el punto de vista de otros.

Un buen indicador del tiempo que puede nuestro hijo pequeño dedicar a jugar con nuestro móvil o tableta sería el equivalente al que dedica a jugar con otros juegos o actividades cotidianas ( jugar con juguetes, correr, pintar , dibujar etc..). Grandes expertos en pedagogía infantil afirman que la clave está en no acostumbrar al pequeño a un tipo de estimulación repetitiva que favorezca algunas conexiones neuronales en concreto. De ser el caso, es presumible que perderá interés por las cosas más lentas y menos intensas. Ahora bien, si el contacto con las nuevas tecnologías digitales es esporádico y los estímulos suficientemente variados , no existe ninguna evidencia que señale que la imaginación de un niño pequeño resulte dañada.

En cuanto a los adolescentes, la llamada Generación Z, no solo han crecido habituados a las pantallas y conectados a internet. Estos han sido los primeros bebes en parecer en las redes sociales de sus padres y aprendieron a interactuar con otros en el plano físico y el virtual de forma casi simultánea. Además muchos de estos jóvenes tienen un peso específico en las decisiones de compra de sus familias por internet. Según los últimos estudios realizados sobre el consumo y uso de las TICS, el 21% de los adolescentes realizan una práctica compulsiva de las redes sociales. Los jóvenes entran en el universo digital porque lo perciben como imprescindible. Si no están en las redes sociales se sienten que están en riesgo claro de exclusión y marginación de sus iguales. El que no participa en esta dinámica relacional es clasificado como raro o independiente. Tienen la necesidad de verse y ser vistos, de conocer a otros y de que les conozcan. Las redes sociales comenzaron siendo un entorno donde colgar fotos para convertirse en una red donde los jóvenes conversan, cuelgan videos, fotografías, se envían mensajes y comentan sus inquietudes ( musicales, sociales, políticas..).

Qué padre no ha escuchado de sus hijos : “ toda mi clase tiene móvil. Ahora mismo no podría vivir sin él. Primero por seguridad, y luego porque si no tienes redes no eres del círculo y te sientes que no existes para los demás.”

Se dice que estos jóvenes no tienen capacidad de concentración, pero no es exactamente así: al haber crecido bajo un bombardeo de información constante, son capaces de discernir si un contenido en intnernet merece la pena o no. Pueden distribuir su atención en más de dos canales al mismo tiempo ( móvil, televisión, ordenador portatil, tableta..).

He aquí un cambio de hábitos de consecuencias impredecibles, los niños Z siempre tienen la mente ocupada en algo. Difícilmente se quedan mirando las musarañas, presentan una baja tolerancia al aburrimiento. En los casos donde se dan comportamientos adictivos presentan dificultades de concentración, bajo rendimiento escolar, baja tolerancia a la frustración, falta de sueño y problemas de comportamiento.

Estos son algunos consejos que pueden ayudarle a la hora de asesorar a sus hijos frente a la nueva era digital:

  1. Antes de abrir una cuenta en una red social, lo ideal es que los padres estén enterados y familiarizados con dicha red. También es el momento en que padres e hijos establezcan juntos las normas de uso, tiempos, horarios,lugar..
  2. Evitemos poner nombre y apellidos reales en nuestros perfiles.
  3. Es importante no facilitar información personal que permita la localización de los menores ( domicilio, colegio, centro deportivo..).
  4. Los perfiles deben ser privados y aceptar como amigos o seguidores solo a aquellas personas que conozcamos en persona.
  5. En el momento de subir una foto, es aconsejable que el niño pida permiso.
  6. Publicar fotos de las que después uno puede avergonzarse es mala idea y realmente hacerla desaparecer es muy complicado.
  7. Al abrir una nueva cuenta, es esencial leer bien los términos y las condiciones.