PORQUÉ ME DEPRIMO NAVIDAD ??

 

La navidad ha trascendido los límites de la religión y tiene como símbolo a Papá Noel (también conocido como San Nicolás y Santa Claus), un personaje inspirado en un obispo griego, que se encarga de llevar regalos a los niños de todo el mundo a las 0 horas .

Como se menciona anteriormente, la celebración de la navidad ya no está necesariamente ligada a la tradición cristiana, ni a una creencia religiosa. Casi por el contrario, los festejos más pomposos son llevados a cabo por ateos, o bien por gente que no practica la religión de manera ortodoxa, y se centran en la comida y los regalos, en lo sofisticado y llamativo del árbol y en lo numeroso de las reuniones familiares el 25 de diciembre.

La Navidad es una época del año en la que parece que se ha institucionalizado la Obligación Social realizar grandes esfuerzos de convivencia y manifestaciones de paz, amor y harmonia que muchas veces se opones a nuestros verdaderos sentimientos y al tipo de relación que durante el resto del año mantenemos con quienes se espera que mostremos una amabilidad y empatía que para muchos resulta imposible, surgiendo así un estado de fustración .

En diciembre, aumentan un 40% los casos de depresión y suicidio en la población general. La falta de Serotonina favorece la presencia del conocido síndrome depresivo estacional navideño.

En Navidades es común sentir depresión, esta suele aparecer sin ninguna causa aparente, más que la propia época del año y la trascendencia que le hemos ido dando a lo largo de los años. Si al llegar las fiestas te sientes triste, tienes nostalgia, ansiedad, dificultad para conciliar el sueño, te molesta la gente, los villancicos, los tumultos de gente en los centros comerciales, sientes apatía por todas las actividades estresantes que comportan las fiestas ( reuniones familiares o sociales, la compra de objetos navideños o regalos etc..), prefieres estar solo…posiblemente estés sufriendo este síndrome.

Para la persona que sufre estos síntomas depresivos las fiestas navideñas no constituyen más que una época de estrés, melancolía y frustración. La navidad les recuerda la ausencia de seres queridos que ya no están entre nosotros, los niños tienen vacaciones y sienten la obligación de hacer grandes esfuerzos físicos , económicos y personales para cubrir las expectativas de unos niños que ven en la navidad la oportunidad de obtener grandes regalos ( puro consumismo ), sienten la obligación social de mostrarse felices aún cuando su estado sea el de la tristeza y la melancolía. La celebración de la entrada de un nuevo año les plantea hacer un balance de sus vidas, de sus fracasos o pérdidas tenidas, son conscientes del paso del tiempo en sus vidas..un período que invita a la introspección y la reflexión sobre que hemos logrado o cuales han sido nuestros fracasos personales. Además en esta época del año los días son más cortos de luz y las bajas temperaturas favorecen su recogimiento o retraimiento personal.

Si a esto añadimos los inevitables recuerdos que surgen al evocar a seres muy queridos, que bien fallecieron o bien se encuentran lejos en la distancia (tanto física como otras distancias más difíciles de soslayar), con quienes es imposible compartir estas fechas, al asociarse esta nostalgia con los sentimientos contradictorios antes mencionados, surge un caldo de cultivo idóneo para que aflore la depresión de Navidaduna entidad clínica que guarda gran similitud con la depresión verdadera y que, en individuos predispuestos (sobre todo quienes han sufrido depresiones previas) puede dar lugar a una auténtica depresión que cumpla los criterios diagnósticos para ser considerada como tal y, en consecuencia, ser tratada.

Los rasgos de personalidad que definen a cada individuo influyen en la aparición de esta depresión de Navidad, así como también la importancia que cada cual le confiera a estas fiestas (según sus creencias o su apego a la tradición) y su labilidad a responder con sentimentalismo a las campañas publicitarias dirigidas a excitar las fibras más sensibles de los destinatarios sin otro objetivo que fomentar el consumismo.

Si te sientes triste, melancólico/a y apagado en una época como la navideña, es fundamental que tomes nota de los siguientes consejos básicos que te proponemos a continuación:

  • Expresa esas emociones negativas o conflictivas que puedas sentir en estos momentos. Un amigo o un familiar pueden serte de gran ayuda.
  • No existe la Navidad ideal, solo la Navidad que tu decides crear como reflejo de tus valores y deseos.
  • Proponte para el nuevo años objetivos alcanzables y realistas.
  • Vigila los excesos ( bebida y comida), elegir alimentos de absorción lenta, esto mantendrá tus niveles de azúcar constantes y favorecerá una mejor estabilización de tu estado de ánimo.
  • Levanta tu estado de ánimo con actividades que te ayuden a desconectarte y a sentirte mejor contigo mismo/a.
  • Trata de rodearte de personas positivas.
  • Evita cualquier situación negativa o conflictiva que pueda influir en tu estado actual.
  • Aquellas actividades que puedan tener sentido o ser útiles (como actividades de caridad) pueden ayudarte a sentirte mejor mientras haces algo por los demás.
  • Es importante recordar que no tenemos que seguir un patrón establecido de celebración, cuantas más expectativas te formes, más frustraciones sentirás y es más fácil sentirse triste.

En cualquier caso, si sientes que estos consejos pueden no ayudarte, no dudes en buscar ayuda de un psicólogo o terapeuta.

Felices fiestas y feliz entrada de año 2018.